¡Vence a los Ocho Desperdicios para ser competitivo!

Un principio central de Lean es la eliminación de los desperdicios en los procesos de una    organización. Las empresas que se centran en esto tienen una gran ventaja competitiva.

En perspectiva, según la consultora de gestión McKinsey & Company, los márgenes de EBITDA en el sector del packaging se sitúan en torno al 10%. Imagínese un ahorro anual de 100.000 euros gracias a un programa de reducción de costes Lean: esto equivale a mejorar la facturación en más de un millón de euros, ¡y eso suponiendo que los ingresos adicionales se generen al 100% sin desperdicios!

Los desperdicios son algo más que el contenido de la papelera junto a su máquina de impresión. Con las máquinas de impresión combinadas actuales, capaces de una mayor sofisticación y velocidad, el coste del tiempo de producción perdido es más importante que nunca.

En general, entendemos por desperdicio el uso de cualquier exceso de tiempo, materiales, herramientas, técnicas, personas y espacio para ofrecer un valor añadido al cliente.

Un punto de partida importante en los esfuerzos por reducir los desperdicios es determinar qué procesos añaden valor y cuáles no.

Los ocho desperdicios son una forma eficaz de evaluar la eficiencia de los procesos.

Cuando se controlan, revelan el margen de mejora. A continuación se describe cada tipo de desperdicio, junto con ejemplos relacionados con la manipulación y el procesamiento de la tinta en una empresa de conversión:

Desperdicio #1: Sobreproducción

Producir más tinta o etiquetas de lo que va a pagar el cliente. Por ejemplo, mezclar o pedir más colores de los necesarios para la tirada de impresión.

Desperdicio #2: Transporte

Esto afecta al coste de los envíos. Es más barato comprar las tintas base en grandes contenedores que los costosos pedidos de pequeños volúmenes. El movimiento de los productos supone un gasto que no aporta valor. Si usted, como impresor, mezcla las tintas a partir de grandes barriles en lugar de pedir colores premezclados en pequeños envases, puede disfrutar de una reducción sustancial de los costes de transporte.

Desperdicio #3: Rectificaciones / rechazos:

El coste de no cumplir las expectativas de calidad en términos de desperdicio de materiales, mano de obra y tiempo de producción. Aspirar a tener cero defectos: los colores que son “correctos a la primera” evitan un gran desperdicio de sustratos, tinta, tiempo de inactividad de la prensa y horas de trabajo de los operarios.

Desperdicio #4 Inventario

No adquiera stocks que el cliente no va a pagar. Los costes de almacenamiento pueden descontrolarse si no se realiza una gestión eficaz: stocks sobrecargados, tintas de retorno abarrotas y caducadas, y colores agotados. Al mezclar los colores usted mismo, “justo a tiempo” y a partir de un número limitado de colores base, elimina los stocks de colores ya mezclados. Además, si se procesan las tintas de retorno de la máquina de impresión al mezclar y dosificar nuevos lotes, se reducen considerablemente los niveles de existencias.

Desperdicio #5: Movimiento

El exceso de movimientos de transporte no añade valor. Al realizar el mezclado uno mismo, cerca de la máquina de impresión, se reduce la manipulación y el transporte de las tintas. Y si se mantiene una “sala de tintas” ordenada, no tendrá que buscar constantemente cubos limpios, tintas base y tintas de retorno que estén pendientes de procesar.

Desperdicio #6: Exceso de procesos

Algunos procesos no deberían formar parte del flujo de trabajo. Sólo existen para resolver errores que se produjeron en procesos anteriores. Por ejemplo, si se mezcla la tinta en contenedores más grandes (barriles de 200 litros en lugar de cubos de 20 litros), se evita la necesidad de limpiar los cubos sucios. Y al procesar las tintas de retorno se evita tener que mantenerlas en stock o vaciarlas. Otro ejemplo de exceso de procesos puede ser el exceso de costes administrativos de las compras y la dependencia de servicios innecesarios como la mezcla de tintas por parte del proveedor.

Desperdicio #7: Esperas

Los productos, las personas y la información que se quedan esperando no aportan ningún valor. Si prepara el color “en casa”, su planificación de la producción depende menos de los horarios y la fiabilidad de su proveedor de tinta. Además, al automatizar la dosificación y la mezcla, se reduce aún más el tiempo de espera.

Desperdicio #8: Talento humano

Una intervención manual excesiva en el flujo de trabajo significa que los conocimientos y la formación de los empleados no se aprovecharán al máximo. Esto puede llevar a una baja moral. Algunos ejemplos de no utilizar el talento humano en todo su potencial son:

  • mezclando las tintas manualmente en lugar de automáticamente
  • comprobar artículos con frecuencia pero innecesariamente
  • eliminar o deshacerse de las existencias de tinta inutilizables
  • introducir repetidamente el mismo pedido, pero en un sistema de información diferente

En el próximo blog exploraremos cómo organizar el entorno de trabajo para eliminar los desperdicios: el “Programa 5S”.

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